domingo, 1 de marzo de 2009

De la crisis II

Comienzan a circular los mensajes de esperanza en la red para animarnos a enfrentar la crisis económica. Lo que parece indicar que estamos aceptando que efectivamente es real y no una moda. Eso no está mal, hay que prepararse.

Lo que resulta tan molesto como un mal sarpullido es el inmediato entusiasmo de los optimistas por costumbre, aquellos que parecen sólo estar buscando la menor oportunidad para aupar, decir palabras de esperanza, encontrar, interpretar o inventar frases, anécdotas, citas de hombres y mujeres célebres y no tanto; hacer la presentación en power point, la tarjetita con gatitos, florecitas y coloritos o montañas, águilas y atardeceres, lo que se requiera para decir lo amable, lo políticamente correcto, por elevar el ánimo, por mantener la imagen de un mundo “really nice”, en el que echándole ganas es posible superar cualquier cosa, andar con cara de “gané la lotería” e irse a dormir contento.
Lo soft, light and clean a todo lo que da. Guácala.

Por supuesto, no quiero oír sólo el ulular de las sirenas de alarma.

Pero más vale enfrentar las cosas como son, del tamaño que sean, pero saberlo de verdad, tomar las cosas con serenidad, con el corazón en su sitio y la cabeza funcionando adecuadamente. Apelar al valor, no sólo al entusiasmo; a la preparación, no nada más a las ganas; a la serenidad, a la cordura, a la determinación y a la decisión.

En fin, si bien no es un servidor quien tiene la voz autorizada en este y seguramente para muchísimos otros temas; sin embargo, creo que mientras más pronto comprendamos las cosas, mejor nos preparemos y con mayor precisión y disciplina planeemos y apliquemos las medidas necesarias, tendremos una mucho mayor oportunidad de pasar exitosamente no sólo esta sino cualquiera otra canija encrucijada.

Pero mientras lo logramos: pues hay que echarle ganas!

3 comentarios:

eme dijo...

Casi siempre esos Power Points son de gente que ya no encuentra la forma de que alguien les eche porras porque se sienten solas, y es sencillamente porque no tienen la fortaleza emocional para enfrentar la mas leve sacudida, eso sin mencionar las "cadenitas" que son ese virus etéreo que solo está buscando cobijo para llevar a cabo su venenosa infección en mi correo y el de muchos mas. Seres ingobernables, al final.
Recibe un abrazo.
Gustavo
grcolson@gmail.com

PD ¿Puedo pasar tus comentarios en mi radioweb?
www.trionicca.com.mx

mafalda dijo...

...

Hola Enrique.

Vaya que me he perdido de algunas entradas, pero ya me puse al día.

La crisis esta cañona, ¡Caray!
Y así como tú, me cagan los optimistas chatarras de mercadotecnia y de libros de superación.
Habrá que tomar medidas cada uno de acuerdo a sus circunstancias, y pensar en no malgastar o despilfarrar cuando existen personas que no tienen ni para comer.

Un saludo.

Mafalda

Juan de Lobos dijo...

Un saludo K. Tal vez no eres "autoridá" pero gracias a tu discurso comprendemos mejor algunas cosas.
Ahora toma en cuenta que quienes hacen esas cosas lo hacen con la mejor intención, no los culpes por ser cools.
Un abrazo K de despedida.