jueves, 24 de julio de 2008

Una pestañita

...
Cuesta pensar que la semana termine.
Estoy tan cansado que me da lo mismo saber que sea viernes o lunes lo que ha de venir mañana. Nada pido más allá de unas horas de profundo sueño.

El libro que compré el fin de semana pasado (el primero libre en meses) sólo muestra un raquítico avance.
¿Qué más tienen que decir Abelardo y Heloísa?
Abelardo fue uno de los más prestigiosos y brillantes maestros que vio el París medieval.
Heloísa una inteligente y bella mujer a quien le fue dado estudiar. Abelardo fue su maestro.
Ambos se enamoraron, los dos sufrieron. Fue un amor desgraciado.

En el trabajo, las urgencias no piden ni dan cuartel. Imponen su ilógica dinámica y su demandante forma de resolverse, lo mismo en un feliz minuto que en agónicas semanas.
No me quejo, me gusta lo que hago. Aunque hoy pido esquina.

Pero de aquellos seres, me espera la lectura de su correspondencia, me ha esperado casi novecientos años. Que me espere un poco más. Sólo hasta mañana.

martes, 22 de julio de 2008

Tiempo de letras

Hace ya tiempo que no me acerco a este espacio
Razones o sin razones hay de todo tipo y calibre. Baste con decir que todas o ninguna valen para ello.
En fin, el asunto es que espero retomar y regularizar estas líneas esta misma semana.
Recibe un saludo cordial.