miércoles, 11 de marzo de 2009

Un instante

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
Octavio Paz

Mantener indefinidamente el momento, suspendido, congelado.
Ni la más mínima distracción vale, hay que embeberse, perderse, extraviarse en un solo pálpito, que resuma y concentre el extracto mismo de la vivencia, de lo vivido, de lo sentido.

Cuántas veces lo deseamos, qué tan pocas lo tenemos. Sin embargo, debe el mundo seguir marchando al rítmico tictac de los relojes. Continuar la sucesión de eventos, mientras haya espacio para ello.

Nosotros, a seguir viviendo, a continuar atentos, que en nuestro tiempo aún habrá minúsculos y hermosos lapsos, y tal vez, solo tal vez, ahí encuentre el mundo nuevas formas de recrearse, de parecer siempre nuevo, como recién inventado, listo para quienes se descubren en él, al capturar un poco de lo bello, aunque sea muy de tarde en tarde, y nada más que para reinventarse hoy, que para reinventarse siempre, antes de que se despeñe el tiempo, en el siguiente instante.
...

domingo, 1 de marzo de 2009

De la crisis II

Comienzan a circular los mensajes de esperanza en la red para animarnos a enfrentar la crisis económica. Lo que parece indicar que estamos aceptando que efectivamente es real y no una moda. Eso no está mal, hay que prepararse.

Lo que resulta tan molesto como un mal sarpullido es el inmediato entusiasmo de los optimistas por costumbre, aquellos que parecen sólo estar buscando la menor oportunidad para aupar, decir palabras de esperanza, encontrar, interpretar o inventar frases, anécdotas, citas de hombres y mujeres célebres y no tanto; hacer la presentación en power point, la tarjetita con gatitos, florecitas y coloritos o montañas, águilas y atardeceres, lo que se requiera para decir lo amable, lo políticamente correcto, por elevar el ánimo, por mantener la imagen de un mundo “really nice”, en el que echándole ganas es posible superar cualquier cosa, andar con cara de “gané la lotería” e irse a dormir contento.
Lo soft, light and clean a todo lo que da. Guácala.

Por supuesto, no quiero oír sólo el ulular de las sirenas de alarma.

Pero más vale enfrentar las cosas como son, del tamaño que sean, pero saberlo de verdad, tomar las cosas con serenidad, con el corazón en su sitio y la cabeza funcionando adecuadamente. Apelar al valor, no sólo al entusiasmo; a la preparación, no nada más a las ganas; a la serenidad, a la cordura, a la determinación y a la decisión.

En fin, si bien no es un servidor quien tiene la voz autorizada en este y seguramente para muchísimos otros temas; sin embargo, creo que mientras más pronto comprendamos las cosas, mejor nos preparemos y con mayor precisión y disciplina planeemos y apliquemos las medidas necesarias, tendremos una mucho mayor oportunidad de pasar exitosamente no sólo esta sino cualquiera otra canija encrucijada.

Pero mientras lo logramos: pues hay que echarle ganas!