jueves, 10 de diciembre de 2009

Apócrifo explorador


Al cabo de siete meses de fatigosa caminata e investigación, fue posible recuperar la ruta original por la que Thomas Tilt halló su fin en uno de los más lejanos y olvidados rincones del mundo.
La carta que le fue dirigida contenía las indicaciones necesarias para llegar a destino en tiempo, sin embargo, un inexplicable error de interpretación le llevó a desviarse 25 kilómetros al sureste de su objetivo.

Esta es la transcripción de la carta, con las anotaciones al calce de puño de Tilt.

Región M'be Tzu, febrero 4 de 1831
Querido Thomas:
Desde este remoto sitio, le hago llegar estas líneas que espero le traigan a salvo.
Lugo de salir del poblado M'be, saque el tytu zopte que le debe dar el Imte yoye en el segundo terte que halle.
Llegando al trinque zepe, no se preocupe pues se torna leve la tanca de tete en el mojingo.
Baje de ahí por el Zembá antes de la crecida que provoca el inye entre los poorves del Tzumbe. No lo olvide.
Llegue hasta el punto chato del Timbí. Atraviese a toda marcha ese lugar, sin mirar el mique que trombeya el alma de quienes no traen zezes imturteados. Posiblemente esto le lleve un par de días.
En llegando apenas, apure el quilimbombé macheque sin parpadear siquiera, pues ese rezumado berente es el único que se ajilba con moratos de Yegurey entroncados a la zepeta. Sólo con un muruye resistente atrévase a entibiar la calpa para adentrarse en el tiempo del calembe.
Cuando el moyembe comienza el fete, debe usted inclinar la yemta al modo trenque so pena de que le acomoden un aterrador crentete justo en el centro de su lengue hasta que se pente el yilo y se lo revienten (Dios no lo permita).
Una vez allí, no tiene sino seguir un mnte hacia el este hasta que a la vista aparezca el bilbi mayado del petenter abilio antes de llegar al otro río.
Con ello posiblemente esté a salvo.
Espero que trempe la yuya a tiempo para que nunca le suceda lo que al desdichado Panzetti quien zortó su clincha sin que González lo notara. Un error estúpido que provocó esa tristemente célebre tragedia.
Haciendo al pie de la letra cuanto le he dicho, no debe demorar más de un par de meses para llegar.
Mucha suerte.

Tanutroff

PS: Debido al zentek, nada más que hasta el untt tze (2 de marzo) puedo esperarlo.

Anotaciones marginales de Tilt:

Es correcta la indicación, pero por poco los poorves ocasionan la rotura de mi yanteye, salimos bien librados aunque dejo marcas de apoyo en el Tzumbe, previendo el regreso.

No estoy cierto de haber trempado adecuadamente, me aseguré de no zortar la clincha sin aviso pero es difícil decir si esto tendrá el efecto adecuado. Temo por mi seguridad.

Mis guías me han abandonado, estoy únicamente al amparo de mis propios medios.

Dios de apiade de mi alma, los chenques del memto se ilfungaron irremediablemente. No puedo sino esperar lo peor.

¡Qué error! El cehngue mulambe era zimabado desde el trenembe de mi zancoyo. Ha sido un feliz descubrimiento, seguramente todo saldrá bien.

La anterior fue su última anotación.

Hoy sabemos que de no haber zimabado, posiblemente habría alcanzado el objetivo. Sin embargo, gracias a la resistencia de su zancoyo pudo alcanzar el Mbeyé antes de la funta.

Sucio, maloliente, desorientado y al borde del colapso llegó al pequeño poblado en donde vivió por años. Fue conocido como “krimbe yente” nombre que aceptó de buen grado creyendo que significaba “el aparecido de la jungla”, aunque si hubiera dominado el dialecto Mbete mbeyé, hubiera sabido que “yente” declina distinto en el caso de ser complemento directo, con lo que modifica la sintaxis básica, para convertirla en compleja, por ello no se enteró de que en realidad era llamado socarronamente “caca de la selva”.
***

Se nos jué

Vaya, vaya, pues con el asunto del ahora exjefe Delegacional Rafael Acosta no hay modo de dar una, estando a punto de tenerlo todo, resulta que falsificó documentos oficiales. Y renuncia, dicen, para no ir a la cárcel.

Lo que me deja una duda: ¿Quién estaría facultado para otorgar el perdón?
Me doy.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Iztapalapa

Se fue noviembre sin una sola letra. Mal modo el mío.

Pero bueno, ni hablar (o escribir), unas líneas no vienen mal.

No deja de llamar mi atención el caso de Rafael Acosta Ángeles (a) Juanito, el controversial Jefe Delegacional electo y en funciones (manque algunos les duela) para Iztapalapa.

Para algunos, un traidor que se desdijo ante la palabra empeñada únicamente por ambición, a sabiendas de que ocupa un puesto que no hubiese ocupado nunca de no haber mediado la intervención de AMLO para apuntalar a Clara Brugada, llamada Clarita, en su carrera por la titularidad.

La historia de suyo da para una novela o una película. Está guiada por la ambición, la traición y el cinismo.
El protagonista tiene ese aire del perpetuo perdedor, bueno pero con mala suerte y al que al fin le llega su hora, del estilo de esos melodramas que tan asiduamente se filmaran en nuestro país durante las décadas de los cuarenta y cincuenta, que tanto se encarnaron en el imaginario popular. ¡Caray! casi me puedo imaginar el reparto: David Silva, Carlos López Moctezuma, Fernando Soto Mantequilla... pero no nos desviemos del tema.

Como se sabe, Juanito pidió licencia, Clarita le entró al puesto y sus huestes estaban felices de echar al peculiar personaje de lo que creen que les pertence. Mas, de veras que no atendemos las enseñanzas del Chapulín Colorado, no contaban con su astucia. A pesar de que le bloquearon el edificio y le hicieron plantón. Rafael Acosta regresó por sus fueros. Entró a las oficinas, colocó sellos, pidió renuncias, hizo nombramientos, hizo valer viejas alianzas, exhibió nuevas y no dejó títere con cabeza.

Por supuesto, entre quienes la apoyan y en la propia Clarita esto fue poco menos que motivo para una apoplejía. Estan sumamente enojados. Bueno, un grado más allá...

Hoy la Asamblea de Representantes de Distrito Federal, ahora busca remover del puesto a Juanito, destituirlo, con motivo de la supuesta ingobernabilidad que provoca en la demarcación. Es decir por los desmanes que pudieran cometer los seguidores de Clarita...

En resumen, la situación ha sido esta:

Como no pusieron a la candidata que querían dentro de un partido, alguien le pidió de favor a otro candidato, de otro partido que actuara como hombre de paja para que la gente votara por él, ganara la eleción y luego renunciara para que la candidata del primer partido pudiera gobernar. Por increíble que parezca, así ocurrió, la gente votó por el otro para que ganara la una.
Sin embargo, ya metido en el papel de representante del popolo, el otro se arma de aliados, de bien intencionados, de políticos y de lambiscones y se da cuenta de que si ganó la elección es porque el pueblo así lo decidió y él, como es un demócrata, debe respetar ese mandato.
Al ver esto, la una y sus aliados deciden acudir a la vía legal e institucional para mandarlo a su casa de vacaciones forzosas. Es correcto, quienes torcieron la institucionalidad de la elección y de la pertenencia partidista ahora quieren esgrimir el derecho a su favor.

Y luego nos extrañamos de que nadie nos tome en serio.

En mi opinión, el asunto fue un mal cálculo. Se perdió la proporción, les falló la prospectiva, se rompió el esquema, vaya para decirlo técnicamente: se les chispoteó.

Aunque nadie quiere líos gordos y una llamarada puede ser el inicio de una conflagración, que la pinta institucional prevalecezca parece ser lo recomendable; de ser así las cosas, Juanito tiene buenas probabilidades de quedarse a gobernar y de que la Ley lo proteja. Adicionalmente, no es despreciable el hecho de que varios actores de peso ven con muy buenos ojos que el jugoso presupuesto de la Delegación quede lejos del alcance de quienes suponen los pueden usar con fines electorales rumbo al 2012.

Caras vemos, presupuestos no sabemos...

domingo, 1 de noviembre de 2009

Catorce

El 30 de octubre cumplió 14 años el hijo mío, querido de mi corazón.
Fuimos a comer acompañados de dos de sus amigos y su madre, a Italianni's de Santa Fe. Puras risas, tonteras y más risas entre el trío de adolescentes.
Veo a Enrique y parece mentira que apenas ayer lo cargaba, le hacía avioncito, jugábamos luchitas (bueno, eso todavía) y ahora es un larguilucho mozalbete más alto que sus progenitores.

Le llevé de regalillo pal día, un DVD de Led Zeppelin y una bufanda.
Digo, ya anda en ondas más creciditas y resulta que le gusta el rock. Bueno pues un obsequio que esté en sintonía, no?

Al salir de la comida, los tres alegres compadres decidieron entrar al cine, pero eso sí, solos. No es cosa de quemarlos socialmente acompañádolos, ellos ya deciden y hacen sus cosas, ok?. Al llegar a taquilla, se pusieron de acuerdo y decidieron ver... Toy Story en 3D.
Esos adolescentes...

Su mamá y yo, nos retiramos sonrientes a ver aparadores.
Fue una grata tarde.

Un abrazo grande, enorme, para mi muchachote. Se lo merece, ¡Es un buen chico!

lunes, 26 de octubre de 2009

Paseo ciclista


Este domingo 25 de octubre de 2009 me había propuesto completar el circuito ciclista que el último domingo de cada mes se realiza en esta capital mundial del imeca y el tlacoyo.
Con ese propósito me dirigí hacia la colonia Condesa a bordo de mi súper chevy, con todo y bici.

A un par de cuadras del circuito me estacioné.

Monté en mi jumento de aluminio y acero y a darle al pedal.

Ya había asistido a los paseos dominicales, que van desde El Ángel hasta el Zócalo, pero nunca había intentado recorrer completo el llamado "Ciclotón", que es un anillo de 30 kilómetros de circunferencia.

Como en los paseos anteriores, es un rato realmente agradable el que se pasa mientras se recorren las calles sin vehículos automotores y en compañía de decenas de ciclistas, patinadores y viandantes. Es una hermosa ciudad, la gente es veinte veces más amable y el ambiente es de contento general.

La bicicleta posee el encantador poder de transportarnos siempre a momentos felices de la vida, a tiempos más relajados que se acompañan de frescas brisas. En un día soleadito, en una calle arbolada, ir en dos ruedas de cara al viento es un puro contento.

En fin, tomé Reforma, Avenida Juárez, Bolívar, Salvador, 20 de noviembre, Fray Servando, Taller, Francisco del Paso y Troncoso, Viaducto, hasta Río Churubusco o, si se quiere, el circuito interior, digamos a la altura del Palacio de los Deportes, hasta ahí todo había sido cocer y cantar. No contaba con los puentes a desnivel durante el resto del trayecto.

Pedal y fibra, decía mi padre, y ahí te voy. Sin falsa modestia he de decir que no flaqueé en ninguno de ellos. Cada puente, llegado su turno, me vio subirlo con ritmo (pausado, tampoco se trata de presumir) y bajarlo en veloz desliz.
Aunque he de confesar que llegando al cruce con Tlalpan comencé a calcular cuánto me cobraría un taxi por llevarme con todo y bici hasta mi auto, sin embargo, terminando de subir el cruce con División de Norte, sentí nuevo ánimo, y ahí mismo recobro el gusto del paseo. Paso por encima de Cuauhtémoc (la avenida, no nuestro prócer), enfilo hacia Universidad, lo paso casi silbando (zigzagueando en la subida, una técnica que hace dos puentes inicié ante la mirada casi divertida de algunos otros pero que a esta altura ya utilizan más de tres) llego hasta Insurgente y ahí nos detiene el semáforo. Cruzamos y nos enfilamos a Patriotismo, una vez ahí, me voy llenando de alegría. Es seguro que voy a terminar el recorrido, pero ahora amenazan unos negros nubarrones con liberar su carga y empaparnos de un momento a otro. Le pongo velocidad al asunto.

Nos adentramos en la Condesa y al ver la esquina de Vicente Suárez, me enfilo hacia mi coche.

- Ya nos abandona joven? Me dice jocoso un poli cuando ve que salgo de la vía ciclista.
- Nop, ya acabé el circuito! Le digo sonriente
- ¡Vientos! Me dice con el pulgar levantado

Llego al súperchevy, desmonto la bici, la achico, la guardo. Terminé.
Me acomodo en el asiento y en ese instante comienza a llover. Para mí, en el rompecabezas que puede ser lo cotidiano, hoy todo ha encajado perfecto: la ciudad, la bicicleta y el tiempo.
***

martes, 20 de octubre de 2009

Amostazarse

Como me pasa de tiempo en tiempo, curioseo por el diccionario que don Sebastián de Covarrubias titulara como Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611).
Más que buscar en específico (aunque lo he tenido que hacer alguna vez), voy paseando por las páginas viendo las palabras y sus explicaciones.
Valen muchas lo que un viaje al pasado.
Me llama la atención que 'México' aparece desde entonces así, con su 'x'; y que no obstante lo cual todavía haya quienes continúan escribiéndo 'Méjico', especialmente en la Península Ibérica.

Bueno, geografía aparte, traigo un término que jamás había escuchado, que me ha resultado muy simpático y que pienso utilizar a la primera provocación.

AMOSTAZARSE. Vale enojarse, porque así como el humo de la mostaza fuerte sube a las narices y las hincha y pone coloradas, así el enojo y la cólera envían a las narices semejantes humos con que alteran al hombre y le sacan de juicio, poniéndole en furor; y así decimos: Guarda no se me suba la mostaza a las narices. 2. Amostazado, el que está sentido y con ánimo de vengarse.

Así que ya lo saben: cuidado con que alguien se amostace, porque puede llegar a sentirse amostazado y entonces sí: ¡aguas!

Está genial.
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domingo, 4 de octubre de 2009

Cero y van dos

Así o asado pero tan pronto como cada día dejó correr sus minutos en hordas de segundos hasta invadir dos vueltas completas al calendario, así se fue este tiempo hasta alcanzar el segundo aniversario de escribir en este espacio.
Gracias a cada uno y cada una de quienes se han dado una vueltecita por esta su casa, aunque a veces haya tiradero.

Buena fortuna a tod@s!



PS: Por supuesto, dos de octubre no se olvida.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Un pasito

Hay momentos que sólo al paso del tiempo sabemos su dimensión.
Ayer por la noche, me costó un trabajo enorme conciliar el sueño. Vuelta para acá, ahora para allá, una partida de solitario, lectura, hasta sentir como el párpado se espesa y pesa.
Apago la luz. Giro y me duermo... quince minutos.
Es claro que la presión para nivelar la nave se va sintiendo, me digo a mí mismo que en todo caso, tampoco se trata de hacerle al héroe. Mañana reorganizo mis papeles y vuelvo a dirigir las baterias a lo que había venido haciendo.
Más tranquilo, intento dormir, comienzo a oir música con mis audífonos, me entran ganas de echarme una bailadita. ¿Y por qué no? Me levanto de la cama y a oscuras bailo un par de rolas del maese Marley. Recupero el buen humor.
Me acuesto nuevamente, cierro los ojos y pienso que, pase lo que pase, lo único que requiero es no perder el ánimo ni dudar de mi propia capacidad para hacer lo necesario y lo debido. No tengo por qué flaquear. Me duermo.

La primera llamada de la mañana: "Enrique nos podemos ver a las diez? Quiero cerrar el pedido"
Estoy a la hora convenida y salgo a las 12 con un cheque en la mano -el primero en un buen rato- y una sonrisa en la cara. No es mucho, pero es mío.

Puede ser un inicio o un epílogo, no lo sé, ya se verá.
Ah! pero eso sí, nada le quita su sencilla alegría a este pequeño episodio.
***

sábado, 19 de septiembre de 2009

Hoy en el pasado

Para Deniche

Llega en pies de algodón, suave y definido el recuerdo de un algo que nos toca, súbito pero gentil nos captura, nos lleva desde hoy hasta allá, atrás, a un punto acidulado, azur, malva, grana o sinople lejos, tanto como ayer, tanto como veinte años o más en el pasado.

Nos vemos ahí y ahí nos vamos.

Nos llevan a los sabores, se renuevan aromas y el momento se matiza con colores, mientras campean por la mente lo mismo el candor que la tristeza, la carcajada o la vergüenza, aciertos y errores. Aquella pequeñas cosas, cuenta y canta Serrat, que nos dejó tiempo de rosas, en un rincón, en un papel, en un cajón.

Y queremos saber de ella, quieren saber de él. Alegrarnos porque está bien, invitarle a charlar, a verse en un café y que sólo dos lo sepan, no porque esté mal, sino porque así es como debe ser, para que tenga sentido, para que nos haga bien, ese sabernos hoy un poquito en el ayer.
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