"El Padrino" es la más célebre película de Francis Ford Coppola.
Estuvo integrada por un poderoso reparto.
Muchos recordamos la interpretación de Marlon Brandon como el reflexivo líder de la mafia
Vito Corleone, en el primer filme. El mismo papel fue interpretado por Robert De Niro en la segunda parte de la saga. Ambos ganaron el premio de la Academia por su actuación. Caso único, en el que dos actores ganaron la codiciada estatuilla por interpretar a el mismo personaje.
Además, un joven Al Pacino mostraba su innegable talento en ambas al personificar a
Michael Corleone, el menor de los hijos del capo. El papel de
Sonny, el mayor de los hermanos, corrió a cargo de James Caan.
Lo que poca gente recuerda es el nombre del actor que interpretó al pusilánime
Fredo Corleone, el segundo de entre los Corleone y el más débil de ellos. Hagamos memoria, luego de traicionar a su hermano,
Fredo desaparece de la escena familiar por años, hasta que la muerte de la matriarca reúne a la familia. Ahí, su hermano
Michael, ahora líder de la familia, le permite reincorporarse la vida de los Corleone. La trama es cruda:
Fredo finalmente será muerto por órdenes de
Michael, en pago a su anterior traición.
Bueno, pues el nombre del actor que interpretó a
Fredo era John Cazale y la que realizó en "El Padrino" fue su primera aparición en la llamada pantalla grande.
Cazale falleció víctima del cáncer en 1978, cuando sólo contaba con 42 años de edad.
En su carrera como actor dentro del mundo del cine, nada más realizó cinco películas. Cinco, eso es todo.
Lo extraordinario del caso es que cada una de ellas, las cinco cintas en las que participó, fueron nominadas al Oscar como mejor película.
Fueron: "El Padrino" (The Godfather), "Tarde de perros" (Dog Day Afternoon), "El Padrino II" (The Godfather II); "La conversación" (The Conversation) y "El cazador" (The Deer Hunter).
No está mal para un actor y, de hecho, me parece que no está nada mal para cualquiera. Creo que todos estamos en la búsqueda de hacer significativamente y significar haciendo. Vaya, de dar significado a lo que hacemos. De irnos construyendo a través de obras que de algún modo sean el testimonio de nuestro esfuerzo.
Cazale tuvo la oportunidad, de ser parte de la crema y nata de la producción fílmica de su tiempo.
Tal vez no hizo mucho en cantidad, pero es indudable que en lo que participó tuvo el más alto estándar de calidad posible. No lo hizo solo, fue parte de un equipo. No era el más brillante, pero realizó su parte. Es posible que algún otro actor pudiera haber hecho el papel, pero fue él quien lo hizo y hoy es parte de la historia del cine.
Puestos en el caso de dar sentido a nuestra propia obra, tal vez en algún momento la posibilidad de hacer, de construir algo que auténticamente signifique debería ser una oferta que no podríamos rechazar...