domingo, 15 de febrero de 2009

Diez gotas

Diez gotas de ácido en cada ojo.
Es la pena señalada por el tribunal iraní para castigar el que hace cuatro años Mayid Mohavedi desfigurara y dejara ciega a Ameneh Bahmani, al arrojarle intencionalmente una mezcla de agua y ácido sulfúrico, como venganza haberse negado a comprometerse en matrimonio con él.
No habrá verdugo que ejecute la sentencia. Será la madre de Ameneh quien vacíe, una por una, las gotas que habrán de destruir los ojos, hasta dejar ciego al infractor.
Metódica, mecánica, ininterrumpida e inclementemente con cada impacto de esas, tal vez minúsculas, porciones de líquido la luz encontrará cada vez menos cómo llegar al nervio del sujeto hasta que le sea imposible para siempre.
No deja de ser una idea inquietante que la última imagen que verá ese infeliz tal vez sea la del rostro de la madre de su víctima.
Particularmente crudo resulta saber que la familia se negó a aceptar una compensación económica. Tampoco optaron por que se condenara a muerte a Mayid. Pidieron y obtuvieron la aplicación de la llamada ley del talión: ojo por ojo y diente por diente.

En todo el asunto hay de qué horrorizarse, de qué sentir lo mismo náusea que piedad. Lamentablemente, en ninguno de sus momentos parece posible encontrar aunque sea un resquicio ya no digamos para el perdón que parece definitivamente perdido, sino aunque sea para la tranquilidad.

No termino de digerir esta terrible historia.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Crisis

Ni para donde hacerse, sin remedio estamos entrando a una crisis. Otra más para quienes iniciamos nuestra vida laboral en la década de los ochenta.
Diferencias las hay: ésta que inicia es mundial y las perspectivas no son nada halagüeñas.
Esperemos, y ya lo veremos, no llegar a los demenciales niveles de hace 20 años, cuando la inflación era un asunto tan grave que todavía no sé bien a bien cómo diablos salimos de aquello (me queda claro, eso sí, que gracias al sacrificio de muchos).
Recuerdo que los precios aumentaban cuando menos un 10% mensual. Tal vez hoy esto no dé una idea clara de aquello, pero entonces esto nos obligaba a acciones que hoy apenas parecen creíbles.
En esos días iba un servidor a comprar materiales como papel, pegamento, pintura, rollos fotográficos, etc. (era yo un novel diseñador gráfico) a toda prisa en cuanto cobraba algún trabajo. De hacerlo con tardanza, me arriesgaba a que el dinero ya no fuera suficiente ante las alzas diarias. Al convenir un trabajo se estipulaban los precios dependiendo la fecha de pago.

Aunque los bancos pagaban alrededor de 120% de interés anual por los ahorros, guardar el dinero era visto como una tontería y como la manera más segura de, paradójicamente, perderlo todo.

Me preocupa que comienzo a escuchar comentarios similares.

El que comienza no será un año sencillo bajo ningún concepto. El Banco de México calcula en 340,000 los empleos que se perderán. Y eso que ya sabemos de que los gobernantes suelen dar cifras a la baja, para no alarmar a la sociedad. Las cifras para el resto del mundo son alarmantes, sean de los Estados Unidos, Italia, Alemania o Japón. Se espera un año de verdadera pesadilla, una crisis más profunda y dañina que las del mítico 1929.

Se oyen pues, las sirenas de alarma anta la embestida de las insanas consecuencias del capitalismo salvaje, del mercado irresponsable, de las barbaridades de grupos privilegiados que son lo suficientemente idiotas para desentenderse de su entorno.

En México asoman apenas los signos de la crisis, no serán los últimos, los estaremos viendo cuando menos el próximo par de años. ¡Ánimo!

domingo, 18 de enero de 2009

Fredo

"El Padrino" es la más célebre película de Francis Ford Coppola.
Estuvo integrada por un poderoso reparto.
Muchos recordamos la interpretación de Marlon Brandon como el reflexivo líder de la mafia Vito Corleone, en el primer filme. El mismo papel fue interpretado por Robert De Niro en la segunda parte de la saga. Ambos ganaron el premio de la Academia por su actuación. Caso único, en el que dos actores ganaron la codiciada estatuilla por interpretar a el mismo personaje.
Además, un joven Al Pacino mostraba su innegable talento en ambas al personificar a Michael Corleone, el menor de los hijos del capo. El papel de Sonny, el mayor de los hermanos, corrió a cargo de James Caan.

Lo que poca gente recuerda es el nombre del actor que interpretó al pusilánime Fredo Corleone, el segundo de entre los Corleone y el más débil de ellos. Hagamos memoria, luego de traicionar a su hermano, Fredo desaparece de la escena familiar por años, hasta que la muerte de la matriarca reúne a la familia. Ahí, su hermano Michael, ahora líder de la familia, le permite reincorporarse la vida de los Corleone. La trama es cruda: Fredo finalmente será muerto por órdenes de Michael, en pago a su anterior traición.

Bueno, pues el nombre del actor que interpretó a Fredo era John Cazale y la que realizó en "El Padrino" fue su primera aparición en la llamada pantalla grande.

Cazale falleció víctima del cáncer en 1978, cuando sólo contaba con 42 años de edad.
En su carrera como actor dentro del mundo del cine, nada más realizó cinco películas. Cinco, eso es todo.
Lo extraordinario del caso es que cada una de ellas, las cinco cintas en las que participó, fueron nominadas al Oscar como mejor película.

Fueron: "El Padrino" (The Godfather), "Tarde de perros" (Dog Day Afternoon), "El Padrino II" (The Godfather II); "La conversación" (The Conversation) y "El cazador" (The Deer Hunter).

No está mal para un actor y, de hecho, me parece que no está nada mal para cualquiera. Creo que todos estamos en la búsqueda de hacer significativamente y significar haciendo. Vaya, de dar significado a lo que hacemos. De irnos construyendo a través de obras que de algún modo sean el testimonio de nuestro esfuerzo.

Cazale tuvo la oportunidad, de ser parte de la crema y nata de la producción fílmica de su tiempo.

Tal vez no hizo mucho en cantidad, pero es indudable que en lo que participó tuvo el más alto estándar de calidad posible. No lo hizo solo, fue parte de un equipo. No era el más brillante, pero realizó su parte. Es posible que algún otro actor pudiera haber hecho el papel, pero fue él quien lo hizo y hoy es parte de la historia del cine.

Puestos en el caso de dar sentido a nuestra propia obra, tal vez en algún momento la posibilidad de hacer, de construir algo que auténticamente signifique debería ser una oferta que no podríamos rechazar...

lunes, 5 de enero de 2009

Apócrifo gastronómico


Los nativos irikebes son conocidos por su extraña afición a desnudarse intempestivamente cada vez que huelen el penetrante aroma del fruto del bohahabi.
Sin importar en absoluto la circunstancia en que se encuentren, proceden a quitarse la ropa y realizar una breve pero intensa danza, misma que acompañan con cánticos emitidos a media voz. Entre los irikebes es considerado de mal gusto el canto a todo pulmón. Se cree que demuestra un desmedido afán por sobresalir.
En 1787, Rujande, el primer irikebe llevado fuera de su lugar de origen, arribó a Francia llevado por Philippe Truand, un marino mercante, quien intentó mostrarlo con sus vestidos originales como una curiosidad y hacer algún dinero de ese modo. La difícil situación del reino dio al traste con el intento.

Dos años más tarde, raídas las prendas originales, Rujande hubo de vestir con lo que el mercado ofrecía. Perdió gran parte de su ya escaso atractivo como novedad exótica.
Estando en Metz y abrumado por las deudas, Truand optó por deshacerse de él.

Vendió los derechos de exhibición a un oscuro promotor de espectáculos de origen alemán llamado Schwartz, quien llevó a su nueva adquisición hasta Frankfurt, en donde no produjo el éxito esperado. Lo mismo ocurrió en Stuttgart y Munich.
Viendo lejana la posibilidad de obtener las ganancias imaginadas, decidió abandonar al irikebe a su suerte. Así lo hizo, tras partir de Salzburgo, con rumbo a Linz.

Le dejó en una posada. Al dueño del lugar le indicó que regresaría por él en una horas, a Rujande no le dijo nada. No volvió más.

La mujer del posadero, de nombre Alda, experta cocinera de rotunda figura, sintió pena por el desdichado Rujande y convenció a su esposo de darle asilo a cambio de que le ayudara en los quehaceres de la posada. Rujande resultó excelente. De a poco comenzó a entender el idioma y a colaborar él mismo en la elaboración de los platillos.
Por entonces, la aromática pommarola, causaba sensación en Italia y Alda trajo unos cuantos de aquellos exóticos pomodoros, luego de un breve viaje a Venecia de donde ella era originaria.

Un jueves mandó a Rujande a realizar las compras semanales. Mientras, cortó unos cuantos de aquellos rojos frutos y comenzó a cocinarlos hasta crear la salsa. Agregó hierbas y trozos de carne. Un platillo delicioso para la cena del día con los parroquianos. Caída la tarde, sirvió el guiso.

Rujande regresó de las compras, descargó los víveres y los puso en la alacena. Entró a la posada y percibió el delicioso aroma. Se transportó en el tiempo, la base del olor era casi idéntico al del bohahabi. Comenzó a desnudarse y cantar a media voz.
El escándalo fue mayúsculo. Rujande fue sacado a empellones del lugar, lo golpearon hasta que perdió el sentido y le dieron por muerto. Lo arrojaron kilómetros adelante, a la vera del camino.
Según la “Deutsche blödsinnig und flunkern Küchechronik”, sobrevivió.
Oculto en una carreta pudo llegar hasta Trieste y de ahí a Marsella, desde donde se embarcó hacia La Martinica, lugar en el cual trabajó como cocinero al servicio de la Comtesse de Fade, hasta su muerte, presumiblemente ocurrida hacia 1816.

De acuerdo con el “Recorrido del comer caribe” del boricua Nelson Diga, Rujande es el probable creador del célebre Rôti caraïbe d’poisson, platillo tradicional que suele acompañarse con ananás frescas y un trago de ron. Dicta la tradición que se sirve en jueves y que al terminarlo, el comensal ha de quitarse una prenda y cantar a media voz el siguiente estribillo:

Bohahabi lentehi,
Bohahabi, emb’t leilihi!
Tek lus plen’eh
Tek lus embi blenke.

(Bohahabi querido
bohahabi ¡fruto tan dulce!
Por ti danzo hoy
Por ti vivo contento)

Quien así no lo hace, es apaleado.
No lo afirmo, lo cuento.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Se nos fue 2008.

Se acaba el año.
No fue del todo bueno, tampoco del todo malo.
Para mí, una etapa de cerrar círculos, tal vez de plantear espirales.
De abrir puertas. Explorar territorios. Redescubrir lugares.
De caminar solo, mas no en solitario.
De reencontrarme, reconocerme.
Voy bien, eso creo. Eso pienso. Así me leo.

Inicia 2009, que sea de lo mejor.
FELICIDADES A TODOS!

PS:Prometo enmendarme y publicar cuando menos cada 15 días.

viernes, 17 de octubre de 2008

Ese Covarrubias...

Regreso tras un año a ver alguna definición curiosa del diccionario de Covarrubias que, como recordarán, fue el primero que hubo de nuestra lengua.

Paso por las páginas que don Sebastián llenara intentando acotar el significado preciso del vocablo, para contemplarlo después como el entomólogo aficionado se maravilla con las excentricidades del mundo de los insectos. Pues ya está entonces, a ver, "mariposa". Puede ser interesante.

No me defrauda. Comparto esta perla:

MARIPOSA. Es un animalito que se cuenta entre los gusanitos alados, el más imbécil de todos los que puede haber. Éste tiene inclinación a entrarse por la candela, porfiando una y otra vez hasta que finalmente se quema. [...] Esto mesmo les acontece a los mancebos livianos que no miran más que a la luz y el resplandor de la mujer para aficionarse a ella; y cuando se han acercado demasiado se queman las alas y pierden la vida. Díjose mariposa, cuasi maliposa, porque se asienta mal en la luz de la candela donde se quema.

Me rehúso a escribir nada más, hasta que cuando menos una dama y un varón comenten el punto.

Hasta entonces, saludos a tutti.

jueves, 9 de octubre de 2008

Otra del tránsito

...
Circulo en mi automóvil por estas calles y avenidas de la Ciudad de los Palacios.
Me incorporo al Viaducto, un par de minutos después, un Jetta amarillo, se le cierra violentamente a una camioneta con una señora a bordo, rechinido de llantas, toquidos de claxon. El Jetta toma la inmediata salida y se dirige –ojalá- al carajo.

A un costado del Palacio Legislativo, un animal de apariencia semihumana encaramado en una Crossfox gris cree percibir que un destartalado Topaz intenta cerrársele, se le empareja, busca su mirada y le hace señas retadoras, el Topaz vira a la izquierda y no lo pela. El sujeto está detrás de mí, al llegar al semáforo, tras unos diez segundos decide que ya es suficiente tiempo para permanecer detenido, de modo que toca la bocina, saca la mano para chasquearme los dedos y arrima hasta una distancia milimétrica su pinche camioneta a mi súper chevy. Me orillo un poco a la derecha y le dejo paso franco, se pasa el alto, acelera y se dirige hacia Francisco del Paso y Troncoso convertido en una ráfaga. Unos segundos después se aprecia una polvareda y se distingue el vehículo cuando se orilla. Una vez que lo alcanzo, veo el porqué ha detenido la marcha: el imbécil no vio un bache y ponchó una de las llantas. Dios sí existe.

De regreso, a la oficina, por la calle de La Morena, un microbús, decide rebasar por la derecha y atravesarse en diagonal sobre el arroyo, para no dejar pasar a nadie, mi vecino le toca el claxon y el educadísimo patán le mienta la madre con la bocina y le dibuja unos caracolitos con la mano extendida por la ventanilla, después de eso, decide ocupar los dos carrilles y no dejar pasar a nadie. Siete cuadras de mentadas.

Ya para llegar, un motociclista decide que su abultado vientre requiere de nueve metros cuadrados de espacio para circular y sentirse a gusto. Le vale un serenado cacahuate estorbar una hilera completa de automóviles. Él se encuentre a gusto y orondo paseando a 25 kilómetros por hora en su motoneta, misma que parece un juguete a escala, debajo de su rotunda humanidad.

Por favor, háganme llegar un correo cuando sepan que es el “Día Nacional del Animal al Volante”. Juro que no salgo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Aniversario

Hace ya un año que este espacio me y os ha recibido.

Gracias a todos quienes han colaborado para que un servidor no haya decaído en el propósito de escribir y compartir de vez en vez y aquí y allá, un poco de cuanto acontece y de aquello que pasa por la esférica cápita de quien firma.

Especialmente agradecidísimo con cada uno de quienes han dejado constancia de su paso mediante comentarios. Son gente encantadora.


Dice la etimología que 'aniversario' viene del latín annus 'año' y versus participio pasivo de vertere 'voltear, girar, volver'; versus, era 'verso, renglón de escritura, surco, fila, hilera' con el sentido implícito de la marca que deja en cada vuelta el arado en la tierra, formando surcos.


No está mal versar un año, hacer surcos, arar un poco.



Por supuesto: dos de octubre no se olvida.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Morelia

...
Gerry Conlon nació en Irlanda. Se encontraba en el lugar equivocado (Londres) en el momento equivocado (1974). En esas fechas, artefactos explosivos fueron detonados en un par de pubs frecuentados por soldados ingleses. Los atentados fueron reivindicados por el Ejército Republicano Irlandés. Cinco personas perdieron la vida en los lamentables acontecimientos.
La sociedad inglesa exigió inmediata respuesta y ejemplar castigo para los responsables. Gerry y otros tres jóvenes fueron aprehendidos al amparo de una Ley Antiterrorista recién aprobada entonces y que permitía a los cuerpos de seguridad detener a cualquier sospechoso hasta por siete días sin necesidad de presentar cargos. Sometidos a brutales presiones tanto policías como detenidos, se teje una red de engaños, traiciones y bajezas que culmina con la condena no sólo de Gerry Conlon, sino de su padre, amigos y familiares. Todos ellos inocentes.

La necesidad de entregar culpables y de dar un escarmiento, llevó a la fabricación de los mismos, a sabiendas de su inocencia. Todo, con tal de no exhibir debilidad y mostrarse eficaces. La instrumentación de la “razón de Estado” en su versión más abominable.

“En el nombre del padre” es el título de la película que retrata los hechos ocurridos.

Ante los trágicos acontecimientos ocurridos en Morelia, tal vez sea el momento de reflexionar acerca de la necesidad de la rara pero en estos tiempos tan necesaria combinación de prudencia y fortaleza entre los gobernantes.
Es un hecho: el Estado no puede permitir verse superado en su papel de protector de las seguridad e integridad de las personas y sus pertenencias. Si es incapaz de preservar ese rol, la necesidad de su permanencia misma está en entredicho.
Tampoco debe sucumbir a la tentación de facilitar herramientas supra legales a cuerpos de seguridad en los que no es posible garantizar la entereza y honestidad de quienes los integran, especialmente si esto ocurre entre sus dirigentes.
Tanto en el caso de quienes son víctimas de las aberrantes acciones de desalmados terroristas, como de quienes lo son de atropellos del Estado, uno es una cifra demasiado alta por pagar.

Vaya mi solidario pésame a quienes resultaros afectados.
Quede constancia de mi indignación ante la canalla y cobarde acción.
Mi deseo ferviente por que lo acontecido en Morelia haya sido un incidente y no el inicio de una campaña.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Lobo

...
Comienzo por buscar lo relativo al lobo. Dice el diccionario:
(Del lat. lupus).
1. m. Mamífero carnicero de un metro aproximadamente desde el hocico hasta el nacimiento de la cola, y de seis a siete decímetros de altura hasta la cruz, pelaje de color gris oscuro, cabeza aguzada, orejas tiesas y cola larga con mucho pelo. Es animal salvaje, frecuente en España y dañino para el ganado.
En una de las expresiones vinculadas al vocablo, se dice que el “lobo cebado” es aquel que lleva cordero u otra presa en la boca y que “pillar un lobo” es expresión coloquial para embriagarse. Más allá, se destaca en el texto “pedo de lobo”.
De “pedo” nos dice que es una ventosidad que se expele del vientre por el ano; también que se usa para designar una borrachera y a un ebrio.

Del “pedo de lobo”, dice “bejín” (del latín vissīre, ventosear), que es un hongo de color blanco, cuyo cuerpo fructífero, cerrado y semejante a una bola, a veces muy voluminosa, se desgarra cuando llega a la madurez y deja salir un polvo negro, que está formado por las esporas. Se empleaba para restañar la sangre y para otros usos.

Ahora bien, el latín lupus, en diminutivo era lupulus, de cual derivó el actual "lúpulo" que es una planta trepadora, muy común en varias partes de España, de la familia de las Cannabáceas, con tallos sarmentosos de tres a cinco metros de largo, hojas parecidas a las de la vid, flores masculinas en racimo, y las femeninas en cabezuela, y fruto en forma de piña globosa, cuyas escamas cubren dos aquenios rodeados de lupulino. Los frutos, desecados, se emplean para aromatizar y dar sabor amargo a la cerveza. Como es posible que algún o alguna lectora, como yo, tampoco sepa lo que es un “aquenio” les digo que es un fruto seco, indehiscente, con una sola semilla y con pericarpio no soldado a ella. Ya entrados en ver a qué grado nos lleva el asunto, busco “indehiscente” de lo cual dice el diccionario: No dehiscente.

Me rehúso a abandonar el tema. Venga dehiscente: dicho de un fruto cuyo pericarpio se abre naturalmente para que salga la semilla. Y con tal de no dejar resquicios a la ignorancia. Pericarpio: parte exterior del fruto de las plantas, que cubre las semillas. ¿Cuáles? Pues, por ejemplo, las de lúpulo, que es una planta con la que se aromatiza la cerveza, que provoca borracheras conocidas también como pedos o pedas y en algunos sitios como pillar un lobo.

Ya a punto de verme vencido y exhausto, me doy cuenta de una cosa curiosa: búsquese por donde se le busque parece imposible desvincular a los lobos de borracheras.
A’i nos vemos, voy a echarme una cerveza.

Saludos Francisco.